El Atlético de San Luis firmó una de sus actuaciones más decepcionantes del torneo y terminó pagando caro su falta de carácter. En duelo correspondiente a la jornada 11 del Clausura 2026, el conjunto potosino cayó 2-1 ante un León en crisis, que aun así encontró la forma de exhibir todas las carencias rojiblancas, sentenciando el partido en tiempo de compensación.
Lo que parecía una oportunidad inmejorable para sumar tres puntos en casa terminó convertido en otro episodio de frustración. San Luis fue incapaz de imponer condiciones, ni siquiera ante un rival que llegaba golpeado y con más dudas que certezas.
El trámite del partido fue pobre, con más imprecisiones que ideas y un ritmo cortado constantemente. Aun así, León mostró mayor determinación y pegó primero. Al minuto 36, “El Nene” Beltrán se metió por el sector izquierdo y sacó un disparo cruzado que dejó sin opciones a Sánchez, en una jugada que volvió a dejar en evidencia la fragilidad defensiva de los locales.
San Luis empató al 40, pero ni siquiera eso fue producto de un funcionamiento colectivo sólido. Sebastien Salles-Lamonge aprovechó un error en la salida esmeralda, robó el balón y desde fuera del área sacó un potente disparo para el 1-1, maquillando momentáneamente un desempeño gris.
Lejos de reaccionar, el equipo potosino se vino abajo en la segunda mitad. Sin ideas, sin intensidad y sin personalidad, ADSL dejó pasar los minutos sin generar peligro real, conformándose con un empate que ya de por sí sabía a poco.
Y cuando parecía que el desastre no podía ser mayor, llegó el golpe final. En tiempo de compensación, Emi Rodríguez apareció para marcar el 2-1 definitivo, consumando un ridículo mayúsculo para los locales, que ni siquiera fueron capaces de sostener el empate.
El silbatazo final no hizo más que confirmar lo evidente: Atlético de San Luis es un equipo sin rumbo, incapaz de aprovechar escenarios favorables y que sigue hundiéndose en sus propias limitaciones.
Más que una derrota, lo de esta noche fue una exhibición de impotencia. Porque si este era el partido para levantar, ADSL terminó por arrastrarse.
