Personal administrativo, docentes y estudiantes del Instituto Tecnológico de San Luis Potosí realizaron esta mañana una manifestación frente al plantel para denunciar presuntos actos de corrupción, acoso laboral, abuso de poder y falta de transparencia por parte de las autoridades escolares, encabezadas por el director del instituto, José Diego Bárcenas Torres.
Antonio Guerrero, profesor de tiempo completo, explicó que las inconformidades con la actual administración no son nuevas, ya que desde hace tres años han señalado irregularidades sin obtener respuesta. Por esta razón, los manifestantes exigieron la destitución inmediata del director.
Durante la protesta, también fueron señalados el subdirector administrativo, Alejandro Ríos, y el líder sindical, Sergio Sierra Segura, a quienes acusan de generar un ambiente laboral hostil, manipular convocatorias de plazas, dividir al personal y favorecer a personas allegadas con cargos y recursos.
“El director ha trabajado de manera autoritaria, con procesos amañados. Ha favorecido al líder sindical que está comprometido con él, y juntos están tomando decisiones que no representan a la comunidad académica”, denunció Guerrero.
Los inconformes afirmaron que esta situación afecta no solo al personal docente y administrativo, sino también a los estudiantes. De hecho, algunos alumnos se sumaron a la protesta en señal de respaldo al profesorado.
“Están otorgando interinatos a personas sin plaza, condicionando su permanencia a que apoyen las decisiones de los directivos. También están integrando a familiares y beneficiándolos con plazas, mientras que trabajadores con años de servicio son ignorados”, agregó el profesor.
La manifestación, que bloqueó brevemente el acceso al plantel, se disolvió tras aproximadamente 25 minutos, luego de la intervención de autoridades de la Secretaría de Educación del Gobierno del Estado (SEGE). Una comisión de docentes fue recibida por funcionarios para iniciar un diálogo sobre las demandas.
Hasta el momento, ni la dirección del Instituto Tecnológico ni la SEGE han emitido una postura oficial sobre las acusaciones.
