El Gobierno de México reforzó este fin de semana los operativos de atención humanitaria y control migratorio en la frontera sur, ante el incremento del flujo de personas migrantes que ingresan al país durante el cierre de año, principalmente por el estado de Chiapas.
La Instituto Nacional de Migración informó que se ampliaron los servicios de orientación, salud y alojamiento temporal, en coordinación con autoridades estatales y municipales, así como con organismos internacionales y organizaciones civiles.
Las autoridades señalaron que las acciones buscan garantizar el respeto a los derechos humanos, evitar situaciones de riesgo para mujeres, niñas y niños, y ordenar los procesos migratorios conforme a la ley. También se mantienen operativos de verificación para identificar posibles casos de tráfico de personas.
Organizaciones defensoras de migrantes han reconocido la ampliación de servicios, aunque insistieron en la necesidad de soluciones de largo plazo que atiendan las causas estructurales de la migración forzada y eviten la saturación de albergues en el sur del país.
