San Luis Potosí, SLP.— A 10 años de la muerte de Carmenchu Vilet Compeán, su legado fue recordado con una jornada de reforestación en el Parque Tangamanga I, donde familiares y ciudadanos se reunieron para rendirle homenaje a través de una acción simbólica enfocada en el cuidado del entorno.
La actividad fue organizada por su hija, Maribel Torres Vilet, quien impulsó la iniciativa como una forma de honrar la enseñanza de su madre: sembrar para las nuevas generaciones. Durante el evento, destacó que este acto no solo tiene un impacto ambiental, sino también un profundo significado social.
Torres Vilet explicó que el legado de Carmenchu Vilet trasciende lo tangible, al reflejarse en las personas que formó y en los valores que promovió a lo largo de su vida. En ese sentido, subrayó que “sembrar” también implica construir comunidad, fortalecer lazos y dejar huella en quienes vienen detrás.
La elección del Parque Tangamanga I como sede de esta actividad reforzó el mensaje de permanencia y crecimiento, al tratarse de un espacio representativo para la convivencia y el contacto con la naturaleza en la capital potosina.
Más allá de la plantación de árboles, la jornada se convirtió en un recordatorio de que las acciones, por pequeñas que parezcan, pueden multiplicarse con el tiempo y convertirse en legado, tal como ocurrió con la vida de Carmenchu Vilet Compeán.
