San Luis Potosí, SLP.– El grupo Kinky hizo vibrar el Teatro de la Ciudad con una presentación que convocó a miles de asistentes y dejó claro que San Luis Potosí sigue siendo una plaza relevante para los espectáculos en vivo. La banda regiomontana de electro rock desató la euforia con temas emblemáticos como “A Dónde Van los Muertos” y “Soun Tha Mi Primer Amor”, ante un recinto completamente lleno.
La jornada musical incluyó también las actuaciones de Sussie 4, The Lrdz y Mexican Dubwiser, quienes pusieron el ritmo con fusiones electrónicas que encendieron al público desde las primeras horas de la noche. El cartel atrajo tanto a fanáticos de la escena alternativa como a familias y jóvenes, reflejando el creciente interés por conciertos de esta naturaleza en espacios públicos.
Si bien el evento fue celebrado por los asistentes y se destacó la organización, no faltaron comentarios sobre la limitada capacidad del recinto frente a la alta demanda. Algunos asistentes señalaron que la falta de boletos disponibles generó frustración entre quienes quedaron fuera pese a haber llegado con anticipación.
La productora del evento, Black Production, reconoció las condiciones técnicas del Teatro de la Ciudad como adecuadas para espectáculos de este tipo. Sin embargo, promotores locales han señalado que, más allá de eventos esporádicos, se requiere una agenda cultural sostenida, transparente y con acceso real a artistas emergentes potosinos que siguen esperando espacios para presentarse.
El espectáculo de Kinky dejó claro el potencial de San Luis Potosí como destino para conciertos de calidad. No obstante, aún persisten preguntas sobre la permanencia de estos eventos, su periodicidad y si llegarán a descentralizarse hacia otras zonas de la capital y del estado.
En medio de discursos oficiales que presumen avances culturales, la realidad es que el acceso sigue siendo desigual y muchos artistas locales siguen batallando por visibilidad. El reto para las autoridades y productores será consolidar una oferta cultural incluyente y constante, más allá de las luces de un solo concierto.
