En medio de denuncias por falta de medicamentos e insumos en unidades públicas de salud, el Gobierno federal defendió este martes su nuevo esquema de compras consolidadas y aseguró que permite reducir costos frente a procesos anteriores.
Durante la conferencia de la presidenta Claudia Sheinbaum, el subsecretario Eduardo Clark expuso que mantener los precios anteriores habría implicado decenas de miles de millones de pesos adicionales en adquisiciones de medicamentos e insumos correspondientes a los periodos de compra recientes.
El funcionario explicó que la estrategia apuesta por la competencia entre proveedores y la adquisición directa a fabricantes. También se planteó mejorar los controles digitales de inventarios y distribución para identificar faltantes en clínicas y hospitales.
Sin embargo, los ahorros estimados en licitaciones no acreditan por sí mismos que los medicamentos estén llegando oportunamente a cada paciente. Personal de salud ha denunciado faltantes de material de curación y medicinas, una de las inconformidades que acompañan las movilizaciones recientes del IMSS.
La discusión coloca dos indicadores bajo escrutinio: cuánto paga el Gobierno por los insumos y cuántas recetas pueden surtirse efectivamente. La evaluación del nuevo modelo dependerá tanto de los contratos como del abasto comprobable en las unidades médicas.
Fuente: conferencia presidencial del 20 de octubre de 2026; reportes de UnoTV y Eje Central. Fotografía de archivo de Claudia Sheinbaum: acervo de Acceso Informativo.
