Ciudad de México.– Ni la tormenta eléctrica, ni el retraso en el arranque, ni la presión de una ronda de eliminación directa frenaron a la Selección Mexicana, que venció 2-0 a Ecuador y consiguió su boleto a la siguiente fase de la Copa del Mundo 2026.
El partido comenzó con tensión desde antes del silbatazo inicial, luego de que las condiciones climatológicas obligaran a retrasar el encuentro y activar protocolos de seguridad en el Estadio de la Ciudad de México.
Cuando el balón finalmente rodó, México entendió mejor el contexto del partido. El Tricolor salió con intensidad, buscó imponer ritmo y aprovechó los momentos clave para tomar ventaja ante un Ecuador que por varios lapsos intentó resistir, pero que terminó rebasado.
La afición mexicana, que soportó la lluvia y la espera, convirtió el estadio en una caldera. Cada llegada del equipo nacional encendió las tribunas y cada recuperación fue celebrada como una declaración de que México no estaba dispuesto a despedirse en casa.
Ecuador terminó el encuentro con un jugador menos tras la expulsión de Piero Hincapié, situación que apagó sus posibilidades de reacción en la recta final del partido.
Con el triunfo, México avanza a la siguiente ronda y espera rival entre Inglaterra y República Democrática del Congo, en una Copa del Mundo donde el conjunto nacional sigue alimentando la ilusión de su gente.
La noche terminó como fiesta mexicana: con lluvia, sufrimiento, goles y una afición que volvió a creer.
