San Luis Potosí, SLP.- El proceso con el que el Partido Acción Nacional (PAN) busca ordenar a sus aspirantes rumbo a la elección de 2027 comenzó a generar inconformidades internas. Mientras la dirigencia estatal insiste en un acuerdo de unidad, algunos de quienes buscan la coordinación por la Capital ya cuestionan la falta de reglas claras, posibles ventajas para quienes permanecen en cargos públicos y hasta irregularidades en la recopilación de firmas.
Las diferencias quedaron expuestas durante una rueda de prensa en la que la exdiputada federal Elodia Gutiérrez Estrada, Saúl Martínez Chávez y la regidora María Eugenia Castro Anguiano plantearon, por distintas vías, dudas sobre la conducción del procedimiento.
Gutiérrez Estrada dirigió sus cuestionamientos a las dirigencias estatal y municipal del PAN, a las que pidió transparentar las condiciones bajo las cuales se desarrolla el proceso. Uno de los principales señalamientos fue que los aspirantes comenzaron el recorrido sin contar desde el inicio con una convocatoria formal que estableciera claramente reglas, etapas y mecanismos de selección.
El reclamo toca directamente uno de los puntos más sensibles para Acción Nacional rumbo a 2027: garantizar que la competencia interna no termine convirtiéndose en un factor de división antes de que siquiera comience formalmente el proceso electoral.
A ello se sumó Saúl Martínez Chávez, quien abrió otro frente al cuestionar el llamado “piso parejo” entre los participantes. Señaló que algunos aspirantes continúan ejerciendo cargos como diputados, regidores o senadora mientras buscan posicionarse dentro del procedimiento panista.
Aunque reconoció que los estatutos de Acción Nacional no los obligan actualmente a separarse de sus responsabilidades públicas, Martínez Chávez consideró que solicitar licencia sería una decisión ética para evitar ventajas y permitir que todos los participantes compitan en condiciones similares.
El cuestionamiento cobra relevancia porque coloca sobre la mesa no solamente el cumplimiento de las reglas partidistas, sino las ventajas políticas, de exposición y estructura que pueden conservar quienes actualmente ocupan un cargo público frente a quienes participan sin esa plataforma.
La regidora María Eugenia Castro Anguiano agregó un tercer elemento de tensión. Aseguró que la plataforma utilizada por el PAN eliminó 21 secciones que representaban alrededor de 170 firmas que había conseguido como respaldo para su aspiración.
Castro Anguiano afirmó que presentó una inconformidad por lo ocurrido, pero no obtuvo respuesta, por lo que ahora solicitó la intervención del Comité Ejecutivo Nacional para revisar el caso.
Los señalamientos contrastan con la postura del presidente estatal del PAN, Enrique Dahud Uresti, quien ha defendido que el procedimiento se desarrolla bajo un acuerdo de unidad y recordó que los participantes suscribieron una carta como parte de los requisitos establecidos.
Para Dahud Uresti, mantener cohesionados a aspirantes y militantes será indispensable para que Acción Nacional llegue competitivo a las elecciones de 2027.
“El camino para que el PAN llegue con posibilidades a 2027 es que nuestros aspirantes y militantes permanezcan unidos”, sostuvo.
Sin embargo, los cuestionamientos surgidos desde las propias filas panistas ponen a prueba ese llamado. Antes de definir quién encabezará al partido rumbo a la disputa por la Capital, la dirigencia tendrá que resolver una discusión más inmediata: si las reglas con las que pretende construir la unidad son suficientemente claras y equitativas para todos los que están dentro de la contienda.
