Cerca del 10 por ciento de las personas beneficiarias de programas sociales estatales fueron sustituidas durante 2025, según una estimación de la Secretaría de Desarrollo Social y Regional (Sedesore). La dependencia también advirtió que la imposibilidad de contactar a quienes reciben apoyos puede derivar en su reemplazo.
La titular de Sedesore, María del Rosario Martínez Galarza, explicó que las sustituciones obedecen a causas como fallecimiento, cambio de residencia o pérdida de los requisitos del programa. En el caso del apoyo para madres solteras, mencionó el cumplimiento de 18 años de los hijos como uno de los supuestos para dejar de recibirlo.
La funcionaria aseguró que los espacios disponibles se cubren mediante listas de espera municipales. Sin embargo, no presentó una cifra absoluta de personas dadas de baja ni un desglose por programa, municipio y causa de sustitución.
Martínez Galarza pidió a los beneficiarios mantener actualizado su número telefónico, pues la dependencia realiza llamadas cuando los apoyos no son retirados. Advirtió que, después de varios intentos fallidos de localización, puede determinarse una sustitución.
La declaración plantea interrogantes sobre los mecanismos de notificación y revisión disponibles para las personas que cambian de número, pierden su tarjeta o enfrentan dificultades para comunicarse con la dependencia.
La titular también señaló que los recursos depositados deben retirarse oportunamente y que no están destinados a funcionar como cuentas de ahorro. Explicó que los apoyos buscan atender necesidades básicas, particularmente de personas adultas mayores y madres solteras.
Sedesore informó además que cruza padrones para evitar que una misma persona concentre distintos programas estatales. Reconoció que pueden coexistir apoyos federales y estatales, aunque no detalló todos los criterios utilizados para determinar cuándo existe una duplicidad incompatible.
La dependencia deberá transparentar los procedimientos de baja, las oportunidades de aclaración y los datos agregados de sustituciones para garantizar que las decisiones se apeguen a reglas verificables y no dependan de criterios discrecionales.
Fuente para revisión editorial: La Orquesta, 9 de octubre de 2026.
