Hace unos años pensar que una inteligencia artificial pudiera copiar tu voz o recrear tu imagen parecía algo lejano. Hoy ya pasa.
Y justamente por eso México reformó la Ley Federal del Trabajo y la Ley Federal del Derecho de Autor.
Sí, la Ley Federal del Trabajo.
La reforma fue publicada el 14 de mayo de 2026 y, aunque casi no salió de los espacios jurídicos, en realidad abre una conversación enorme sobre identidad, consentimiento y tecnología.
Porque esto ya no se trata solamente de robots o aplicaciones sorprendentes. Hoy una IA puede generar voces, imágenes e interpretaciones que parecen reales. Tan reales, que a veces ya ni distinguimos qué hizo una persona y qué hizo una máquina.
La reforma busca proteger principalmente a personas artistas, doblajistas, locutores, actrices, actores y creadoras de contenido cuyo trabajo depende precisamente de su voz o de su imagen.
La idea es sencilla: que nadie pueda usar esos elementos mediante inteligencia artificial sin autorización clara.
Y aunque pareciera un tema exclusivo del entretenimiento, la realidad es que la conversación apenas empieza.
La tecnología avanza rapidísimo. El derecho, casi siempre, intenta alcanzarla después. Pero estas reformas muestran algo importante: la conversación jurídica sobre inteligencia artificial ya empezó en México y probablemente nos va a alcanzar mucho más rápido de lo que creemos.
Si quieres consultar la reforma completa publicada en el Diario Oficial de la Federación, puedes revisarla aquí:
https://www.dof.gob.mx/nota_detalle.php?codigo=5787418&fecha=14/05/2026
— Luisa Rojas Méndez
