El sismo de magnitud 7.4 golpeó con fuerza varias regiones del país; hay viviendas y edificios colapsados, daños en carreteras y afectaciones en aeropuertos.
La tragedia continúa creciendo en Colombia luego del poderoso terremoto registrado este lunes 10 de agosto, que hasta la mañana de este martes deja un saldo preliminar de al menos 132 personas fallecidas y más de 570 heridas, mientras los equipos de emergencia mantienen las labores de búsqueda y rescate entre los escombros.
El Servicio Geológico Colombiano actualizó la magnitud del movimiento a 7.4, con epicentro en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, y una profundidad de aproximadamente 103 kilómetros. El organismo lo calificó como el evento sísmico de mayor magnitud registrado en el país desde 2014.
La emergencia ha golpeado especialmente distintas zonas del occidente colombiano. Cali, Pereira y Manizales se encuentran entre las ciudades que reportan fuertes afectaciones, con viviendas y otras edificaciones dañadas o colapsadas, mientras continúan las evaluaciones para determinar la dimensión total de las pérdidas materiales.
Los efectos del terremoto también alcanzaron infraestructura estratégica. Autoridades han reportado daños en vías, interrupciones de servicios y afectaciones que obligaron al cierre o restricción de operaciones en algunos aeropuertos mientras se realizan inspecciones de seguridad.
Hospitales de las regiones afectadas han recibido a cientos de lesionados y algunos enfrentan una fuerte presión ante la llegada constante de pacientes, mientras cuerpos de bomberos, organismos de socorro, autoridades y voluntarios mantienen operativos para localizar a personas que pudieran permanecer atrapadas.
El terremoto se registró alrededor de las 7:34 horas del lunes y fue percibido en buena parte del territorio colombiano. Los primeros reportes manejaron magnitudes inferiores, pero posteriormente el Servicio Geológico Colombiano estableció la magnitud en 7.4.
A casi 24 horas del movimiento, el balance permanece abierto y podría aumentar, debido a que continúan las labores de búsqueda, la revisión de estructuras y el levantamiento de información en las comunidades afectadas.
Colombia permanece en emergencia mientras avanzan los trabajos de rescate y las autoridades concentran esfuerzos en atender a los damnificados y determinar la magnitud definitiva de una de las tragedias sísmicas más graves que ha enfrentado el país en los últimos años.
