San Luis Potosí, SLP.– La violencia registrada durante el fin de semana en Tanquián de Escobedo tomó un giro político luego de que el gobernador Ricardo Gallardo Cardona señalara que el propio presidente municipal y otros integrantes de su administración podrían estar involucrados en los acontecimientos que dejaron una persona sin vida, otra lesionada y varios vehículos asegurados.
El mandatario estatal aseguró que las camionetas decomisadas durante los operativos pertenecen al alcalde, una declaración que coloca bajo cuestionamiento a la administración municipal y abre interrogantes sobre los posibles vínculos de servidores públicos con los hechos violentos registrados el pasado 17 de octubre.
Pero los señalamientos no quedaron únicamente en el presidente municipal. Gallardo Cardona también involucró en sus declaraciones a personal del Ayuntamiento de Tanquián, por lo que las investigaciones podrían alcanzar a otros integrantes del gobierno local, aunque hasta el momento no se han precisado nombres, cargos ni responsabilidades individuales.
En medio de este escenario, el gobernador anunció que la seguridad de Tanquián quedará en manos del Estado y la Federación, una decisión que supone desplazar a las autoridades municipales de la conducción de estas tareas y que plantea cuestionamientos sobre la situación de la corporación local.
Además, informó que se mantiene un despliegue operativo por tierra y aire para investigar lo ocurrido y reforzar la presencia de las fuerzas de seguridad en esta zona de la Huasteca potosina.
La controversia surge después de que la Fiscalía General del Estado confirmara la apertura de una carpeta de investigación por los hechos violentos, así como la detención de dos personas y el aseguramiento de cinco vehículos y armamento cuya procedencia es materia de investigación.
Los señalamientos del gobernador representan un nuevo frente político para la administración de Tanquián, pues no se trata únicamente de investigar un episodio de violencia, sino de esclarecer si funcionarios encargados de la conducción del gobierno municipal tuvieron alguna participación en los acontecimientos.
Hasta ahora, no se ha informado públicamente sobre alguna imputación formal contra el alcalde o integrantes de su administración. Las declaraciones de Gallardo Cardona deberán contrastarse con los resultados de las investigaciones ministeriales y con la postura de los funcionarios señalados.
La pregunta que queda abierta es qué ocurrirá con el gobierno municipal de Tanquián, mientras la seguridad pasa a manos estatales y federales y las sospechas expresadas desde el Ejecutivo estatal alcanzan a quienes tienen la responsabilidad de gobernar el municipio.
