La Selección Mexicana salió de Panamá con una victoria por la mínima, tras imponerse 0-1 al combinado local en un partido amistoso disputado en el Estadio Rommel Fernández, aunque el resultado contrastó con un desempeño que dejó poco para el recuerdo.
El encuentro estuvo marcado por un bajo nivel futbolístico y una notable falta de emociones. Tanto México como Selección de Panamá se mostraron imprecisos, con escasas ideas ofensivas y sin la claridad necesaria para generar peligro real en las áreas. El balón circuló sin profundidad y las oportunidades claras fueron prácticamente inexistentes, dando forma a un duelo plano y carente de intensidad.
Dentro de ese panorama discreto, uno de los aspectos rescatables fue la decisión del técnico Javier Aguirre de darle la titularidad a Brian Gutiérrez y Richard Ledezma, futbolistas que optaron por representar a México y renunciaron a la posibilidad de jugar con Estados Unidos, sumando así sus primeros minutos desde el arranque con el Tricolor.
La única anotación del compromiso llegó a través de un autogol del conjunto panameño, una jugada fortuita que terminó marcando la diferencia en un partido que nunca encontró ritmo ni emociones sostenidas. Más que por el gol, el triunfo quedó marcado por la falta de funcionamiento colectivo y la escasa generación ofensiva.
Con este resultado, la Selección Mexicana continúa su preparación dentro de la Fecha FIFA y ahora se enfocará en su segundo compromiso amistoso ante Selección de Bolivia, con la obligación de mostrar una mejor versión y mayor cohesión en el terreno de juego. El marcador favoreció al Tricolor, pero el desempeño dejó claro que aún hay mucho por ajustar.
