El titular del sindicato de la Confederación Regional Obrera Mexicana (CROM) en la entidad, César Lara Rocha, aseveró que el ajuste al salario mínimo general —fijado en 315.04 pesos al día para este 2026— fortaleció de manera directa la capacidad adquisitiva de la clase trabajadora.
El también diputado enfatizó que las alzas de dos dígitos concedidas en los últimos periodos renovaron las tablas de percepciones, permitiendo abordar las revisiones contractuales con las cúpulas patronales desde una posición más sólida. Lara Rocha matizó que este escenario dista de sus inicios en la representación gremial hace más de dos décadas, cuando los topes del 3.5 por ciento limitaban el margen de maniobra laboral.
A la par de los indicadores que apuntan a una baja en la pobreza por ingreso, el líder sindical adscribió estos avances al conjunto de reformas impulsadas en el arranque del sexenio federal de Claudia Sheinbaum, entre las que sobresalen la ampliación de los periodos vacacionales y el esquema gradual para flexibilizar el tiempo de trabajo.
“Hoy con estos incrementos de dos dígitos, insisto, nos permiten tener negociaciones más solventes, más prácticas, menos cansadas, como eran en el pasado. Y al final del día, ¿qué tenemos? Que los tabuladores salariales crecen y una clase trabajadora que le ha ido mejor”, señaló.
