El gobernador Ricardo Gallardo Cardona señaló al Ayuntamiento de San Luis Potosí de presuntamente financiar los movimientos ciudadanos y de organizaciones civiles que se oponen a la construcción de un acuario de tiburones en el Museo Laberinto de las Ciencias y las Artes, proyecto que ha generado cuestionamientos por sus implicaciones ambientales y el consumo de agua.
En entrevista, el mandatario sostuvo que detrás de las expresiones de rechazo existen intereses políticos que buscan obstaculizar los proyectos de su administración. Atribuyó esta postura a la llamada “herencia maldita”, a la que responsabilizó de no querer que San Luis Potosí avance y cuente con nuevos atractivos.
También reprochó que organizaciones civiles recurran a recursos legales para frenar las obras del Gobierno del Estado y anticipó que el proyecto del acuario podría enfrentar amparos para impedir su ejecución.
Las declaraciones ocurren después de que Cambio de Ruta A.C. difundiera un análisis en el que cuestionó la viabilidad del proyecto ante la insuficiencia de agua que enfrenta la capital potosina y los miles de litros que, advirtió, requeriría la operación de un complejo de esta naturaleza. Además, una ciudadana inició una petición en Change.org para reunir firmas contra la propuesta.
El acuario de tiburones se plantea como un nuevo atractivo turístico y recreativo dentro del Museo Laberinto de las Ciencias y las Artes; sin embargo, su posible construcción mantiene abierto el debate sobre la disponibilidad de agua y la pertinencia de desarrollar este tipo de infraestructura en la zona metropolitana.
