Más de 400 migrantes originarios de San Luis Potosí que formaban parte de una caravana organizada por autoridades estatales fueron detenidos por la policía de Texas a segundos de cruzar hacia México por el puente internacional que conecta Brownsville con Matamoros, pese a portar identificaciones oficiales del operativo federal Héroes Paisanos 2025.
Los hechos ocurrieron durante la madrugada, cuando la caravana de vehículos —integrada principalmente por familias potosinas que regresaban al estado para pasar las fiestas decembrinas y de Año Nuevo— avanzaba de manera ordenada rumbo a territorio mexicano. Aunque los automóviles contaban con microperforados y distintivos que acreditaban su participación en el operativo oficial, agentes de la policía estatal de Texas, en coordinación con autoridades migratorias estadounidenses, detuvieron el avance y comenzaron revisiones individuales.
De acuerdo con testimonios y reportes periodísticos, varios migrantes potosinos fueron obligados a descender de sus vehículos, sometidos a revisiones documentales y a trámites administrativos, como la toma de huellas digitales, por agentes que colaboran con ICE. La intervención se dio justo cuando los connacionales estaban a metros de abandonar territorio estadounidense.
La presencia de las autoridades norteamericanas no había sido notificada previamente, lo que generó momentos de tensión entre los integrantes de la caravana, integrada en su mayoría por personas originarias de distintos municipios de San Luis Potosí que habían trabajado en Estados Unidos y que retornaban al país bajo el esquema de acompañamiento institucional.
El operativo sorprendió a los migrantes, quienes confiaban en que el regreso sería seguro al tratarse de una caravana avalada por autoridades mexicanas. A través de mensajes internos, algunos alertaban sobre las detenciones y el retraso del cruce, mientras otros expresaban temor ante la posibilidad de ser fichados o retenidos pese a su intención manifiesta de regresar a México.
Este hecho se da en un contexto particularmente sensible para la comunidad migrante. En casi un año de la administración de Donald Trump, más de 145 mil mexicanos han sido detenidos y deportados desde Estados Unidos, lo que ha llevado a muchos connacionales —incluidos potosinos— a optar por retornar definitivamente al país antes de enfrentar procesos migratorios más severos.
Cada año, miles de potosinos residentes en Estados Unidos regresan al estado durante la temporada decembrina, apoyados por el programa Héroes Paisanos y por caravanas estatales que buscan protegerlos de abusos, extorsiones y riesgos en carreteras mexicanas. Sin embargo, este episodio evidenció que la vulnerabilidad persiste del lado estadounidense, incluso cuando el retorno es ordenado y coordinado.
Para muchos de los migrantes potosinos afectados, el regreso a casa se vio marcado por la incertidumbre y el temor, en un momento que tradicionalmente representa reencuentro familiar y descanso, pero que este año quedó opacado por un operativo inesperado en la frontera.
