El **Gobierno de México anunció la asignación de un presupuesto sin precedentes de más de un billón de pesos para los Programas para el Bienestar durante 2026, reforzando su apuesta por la política social como eje central de la administración pública.
El esquema presupuestal, derivado del Presupuesto de Egresos de la Federación 2026, contempla una ampliación significativa de apoyos sociales, incluyendo pensiones para adultos mayores, pensiones dirigidas a mujeres en situación de vulnerabilidad, apoyos a personas con discapacidad, programas de capacitación laboral para jóvenes y subsidios a comunidades rurales.
Con esta inversión, el gobierno proyecta beneficiar a más de 42.9 millones de personas, incluyendo alrededor de 10 millones de nuevos derechohabientes, lo que representa uno de los mayores incrementos en cobertura social en la historia reciente del país.
Autoridades sostienen que estos recursos buscan combatir la pobreza, reducir desigualdades estructurales y fortalecer la calidad de vida de los sectores más rezagados, con una transferencia directa de apoyos sin intermediarios, y resaltan la continuidad del modelo social como una herramienta para promover la equidad y la cohesión social.
El anuncio ha generado reacciones mixtas entre analistas económicos: algunos consideran que el gasto social puede impulsar la demanda interna y mejorar condiciones de bienestar, mientras que otros llaman a garantizar la eficiencia en la ejecución y supervisión transparente de los programas para asegurar resultados sostenibles a largo plazo.
