La envidia humana

Recuerdo el día en que puse todo mi esfuerzo en una tarea importante.
Estaba concentrada, orgullosa de lo que había hecho, cuando alguien decidió romper mi trabajo.

No fue una, ni dos, sino varias veces.

📲 Sigue nuestro canal de WhatsApp para más noticias: Únete aquí

La rabia me recorrió como un rayo.
Y en ese instante entendí algo que con los años se volvió más claro:

No siempre destruyen lo que haces porque sea malo, sino porque tu dedicación les recuerda lo que ellos no se atreven a dar.
Eso se llama envidia.

La envidia es así:

ve la luz de otro y en lugar de inspirarse,
busca apagarla.

Pero la lección cósmica es simple:
quien rompe tu trabajo no puede romper tu valor.

Dignidad significa seguir creyendo en tu esfuerzo, aunque otros lo menosprecien.

Respeto significa no permitir que nadie decida cuánto vales.

Amor propio significa recordar que tu luz no depende de los ojos de otros, sino de lo que construyes con tu energía.

En mi planeta aprendí esto:
cuando alguien actúa desde la envidia,
no bajes tu brillo para que se sientan cómodos.

Al contrario: brilla más fuerte,
porque la gente que realmente importa será la que se quede a compartir su luz contigo.

📨 Únete a nuestro canal en Telegram: Seguir canal

Trends de Acceso Informativo