San Luis Potosí, S.L.P., 29 de octubre de 2026.– La falta de inversión, una planeación inadecuada y las deficiencias en el mantenimiento de la infraestructura carretera pueden acelerar el deterioro de las vialidades, incrementar los costos de transporte y elevar el riesgo de accidentes, advirtió Christian Doig Alvear, delegado en San Luis Potosí de la Asociación Mexicana de Ingeniería de Vías Terrestres (AMIVTAC).
El especialista señaló que la ingeniería vial desempeña un papel fundamental en la prevención de contingencias, particularmente durante los procesos de planificación, diseño y construcción de carreteras, donde resulta indispensable identificar posibles riesgos antes de que se conviertan en emergencias.
Explicó que desde la AMIVTAC se promueve la capacitación y actualización constante de los profesionales del sector, con el objetivo de fortalecer los mecanismos de prevención y garantizar obras que respondan a las necesidades de movilidad y seguridad de la población.
“En la Asociación Mexicana de Ingeniería de Vías Terrestres se trabaja constantemente en temas de capacitación y actualización de gestión de riesgos cuando se construyen las carreteras o caminos, que nos permitan anticiparnos a cualquier contingencia”, expresó.
Doig Alvear destacó que la construcción de infraestructura carretera no se limita a la ejecución de una obra, sino que requiere estudios técnicos, una planeación adecuada y estrategias que permitan reducir riesgos tanto para los trabajadores como para quienes posteriormente utilizarán estas vías de comunicación.
Asimismo, subrayó la importancia de impulsar proyectos carreteros que, además de garantizar una movilidad eficiente para personas y mercancías, incorporen criterios de sostenibilidad ambiental.
El delegado de la AMIVTAC insistió en que una gestión deficiente de la red carretera puede generar consecuencias económicas y de seguridad, debido al deterioro acelerado de las vialidades y al incremento de los riesgos para los usuarios.
Finalmente, reiteró que la prevención debe convertirse en un elemento prioritario en el desarrollo de infraestructura vial, mediante la aplicación de conocimientos técnicos, capacitación especializada y una adecuada gestión de riesgos que permita contar con carreteras más seguras y eficientes.
