La transparencia no es un favor que hacen las instituciones. Es un derecho de la ciudadanía.
Cuando hablamos de justicia, este tema cobra todavía más importancia. Las personas juzgadoras ejercemos una función pública y, por ello, tenemos una responsabilidad frente a la sociedad.
La Constitución de San Luis Potosí reconoce la transparencia y la máxima publicidad como principios relacionados con la función jurisdiccional. El Código de Ética también contempla la transparencia como parte del ejercicio de la función judicial.
¿Y qué significa esto en palabras sencillas?
Significa que la ciudadanía tiene derecho a conocer cómo funcionan sus instituciones, qué hacen y cómo utilizan los recursos públicos.
La transparencia tampoco significa que las decisiones judiciales dependan de la opinión pública. La independencia es indispensable para resolver conforme a Derecho y sin presiones.
Independencia para decidir; transparencia para informar.
Por eso son importantes los ejercicios de transparencia dentro de las instituciones de justicia: porque ayudan a acercarlas a las personas y a construir confianza.
La confianza no se pide.
Se construye cuando las instituciones están dispuestas a dejarse ver.
