Quiero hacer pública mi opinión referente a Sebastián Galindo, sobre su cargo de concejal regidor en el municipio de Pozos. Y lo público para que ya no me escriban en privado, preguntándome qué opino. No me molesta en lo absoluto, pero le he contestado lo mismo a todas las personas que me han hecho el favor de escribirme.
Creo que hay líneas en la política que jamás debes rebasar, y una de ellas es la de meterse con los hijos o las hijas para golpear políticamente a tu adversario. Pero en este caso, no hay adversario, no es golpeteo, y dejo de ser solamente el hijo del Alcalde de San Luis Potosí, si no se convierte en servidor público. Entonces es absolutamente válido que la ciudadanía cuestione la forma en que llegó al cargo y comience a vigilar su desempeño, pues al igual que sus padres, recibirá un sueldo producto de los impuestos de todos y de todas.
Como una opinión muy personal, me da muchísimo gusto por el ya no tan joven Sebastián. Lo recuerdo con cariño desde pequeño y me caía muy bien. Qué bueno que empiece a hacer algo de su carrera, se ubique en su edad y deje de desperdiciar sus talentos en los antros, comprando botellas de champaña y peleándose a golpes. Definitivamente creo que tiene más talento para trabajar en Pozos que solo divertirse en antros.
Como muchos jóvenes, seguro víctima también de sus circunstancias, aunque muy privilegiadas, no siempre son las más amorosas. Si su papá le dio el empujón o no, no lo sé. Difícil pensar que no. Que sea “correcto”, igual sí. ¿Quién no lo haría por sus hijos? Ay, Daniel Pedroza Gaitán no, perdón, ni Daniel ni yo lo hicimos. Pero eso es muy personal, porque es como decides educar a tus críos. Tal vez no es “ético”, pero también sería ruin no darle el empujón pudiendo hacerlo.
Conclusión: ojalá el señor Sebastián Galindo encuentre su camino, calle bocas, dé su mejor esfuerzo, siempre intente hacer lo correcto, empezando una carrera política limpia, lejos de la sombra del padre. #ValienteYya
