El expresidente de México Andrés Manuel López Obrador reapareció públicamente con una declaración política en la que condena lo que calificó como un atentado a la soberanía del pueblo de Venezuela, así como el “secuestro de su presidente”, al tiempo que lanzó un mensaje directo al gobierno de Estados Unidos y, en particular, al presidente Donald Trump.
En el pronunciamiento, López Obrador afirmó que, aunque se encuentra retirado de la política, sus convicciones libertarias le impiden guardar silencio ante lo que considera una acción prepotente contra la autodeterminación de los pueblos. Señaló que figuras históricas como Simón Bolívar y Abraham Lincoln no aceptarían que Estados Unidos actuara “como una tiranía mundial”.
El exmandatario mexicano exhortó a Trump a no caer en la autocomplacencia ni dejarse influir por sectores belicistas, a los que llamó “halcones”, y sostuvo que el presidente estadounidense tiene la capacidad de actuar con juicio práctico. Advirtió además que una victoria momentánea puede convertirse en una derrota contundente, subrayando que “la política no es imposición”.
López Obrador también apeló al pensamiento liberal del siglo XIX al recordar la máxima de Benito Juárez: “el respeto al derecho ajeno es la paz”, como eje fundamental de las relaciones internacionales.
En su mensaje, el expresidente reafirmó su identidad latinoamericana y expresó su respaldo a la actual presidenta de México, Claudia Sheinbaum, a quien dijo apoyar de manera incondicional. El posicionamiento cerró con una frase que marcó distancia del tono que caracterizó su sexenio: “Por ahora no le mando un abrazo”.
La declaración ha generado reacciones encontradas en el ámbito político, al tratarse de una intervención directa de López Obrador en un tema de política internacional, pese a haber reiterado en diversas ocasiones su retiro de la vida pública.
